
Además, para un grupo de unos 1.100 docentes que deben jubilarse porque ya tienen sesenta años de edad o más, habrá un aporte estatal. Se trata de un subsidio para los docentes nacidos hasta 1975 y que cuenten con aportes superiores a 59 meses en el IPS. El subsidio se calculará de forma a completar los 300 meses de aportes necesarios para la jubilación ordinaria completa. En contrapartida al subsidio, los docentes más jóvenes harán sus aportes por 35 años, en lugar de los 25 que corresponden en condiciones normales. La aprobación de la ley en la Cámara de Senadores se dio ayer y fue celebrada con júbilo por los educadores presentes, que llevan años de lucha en busca de acceder a la seguridad social.
Hasta el momento, un docente del sector privado que se retira debe vivir de sus ahorros, de la caridad familiar o de otros negocios. Por ese motivo, es común ver en las instituciones privadas a docentes de más de sesenta años, aún trabajando, incluso en aulas con los más chiquitos.
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