La Habana, 4 may (RHC) Al concluir este domingo en La Habana el VI Encuentro Sindical Nuestra América (ESNA), los representantes de las 181 organizaciones gremiales asistentes, aprobaron un documento en el que plasman su apoyo a los gobiernos progresistas, ante los intentos foráneos de desestabilización.
Los sindicalistas, procedentes de una treintena de países reivindicaron así la necesidad de la lucha social contra lo que denominaron ofensiva del capital en América Latina y el Caribe.
Son las luchas populares las que generaron condiciones para el ascenso al poder en varios de nuestros países, de proyectos que incluyen en el ámbito constitucional la agenda obrera y campesina, de las mujeres y los jóvenes y las minorías, afirma el texto.
La Declaración de La Habana, leída por Juan Castillo, coordinador general del ESNA, expresa también el apoyo a Cuba, “territorio en el que se desarrolla la más importante experiencia en la construcción del socialismo”.
Planteó, asimismo, la intensión de acompañar los esfuerzos de la nación caribeña, inmersa en la actualización de “su proyecto emancipador con cambios que reafirman su camino”.
Ratificó el respaldo al proceso de transformaciones iniciado en Venezuela por el entonces presidente Hugo Chávez, vigente bajo la dirección del mandatario Nicolás Maduro.
Los 455 participantes en el VI Encuentro Sindical Nuestra América, alertaron sobre la ofensiva reaccionaria en la región contra gobiernos progresistas como los de Ecuador, Bolivia y Nicaragua.
Previamente a la culminación del encuentro, Ramón Cardona, a nombre de la Federación Sindical Mundial, hizo un llamado al ESNA a convocar un frente común contra la criminalización de los procesos progresistas y las luchas populares en el mundo.
En la plenaria, representantes de sindicatos de China, Francia y Nigeria, saludaron esta reunión, y llamaron a las organizaciones asistentes a globalizar la lucha por las reivindicaciones laborales y sociales.
